Lina Lopez posted 6 meses ago

Por qué el aborto seguro es mi causa (y también la de todas las niñas)

Hace dos semanas se conmemoró el 28 de septiembre, Día de Acción Global por el Aborto Seguro. Cada año, esta fecha tiene un significado profundo para quienes dedicamos nuestro tiempo y energía a que todas las personas puedan decidir sobre su vida y sus proyectos de vida. Es un recordatorio de que el derecho al aborto no es un debate político: es una cuestión de justicia, dignidad y vida.

No es la primera vez que, alrededor de esta fecha, personas cercanas, familiares o amistades, me preguntan por qué hablar del aborto, por qué dedicarme a esta causa. A veces, incluso, me dicen que es una causa “difícil”.

¿Una causa difícil?

Claro, hablan del estigma con el que hemos crecido alrededor de este tema. Pero no: esta no es una causa difícil, es una causa de libertad, vida y posibilidades.

Mañana, 11 de octubre, se conmemora el Día Internacional de la Niña. Personalmente, me encanta que estas dos fechas estén tan cerca, porque en estos días siempre encuentro las respuestas a por qué le dedico mi vida a esto. La autonomía corporal es mi causa. No por mí, sino por mi niña, mi versión más vulnerable.

Cuando hablo de autonomía corporal no lo hago para evitar decir la palabra “aborto”. Lo hago porque quiero hablar de más cosas: incluir el derecho a decidir cómo hablamos de nuestros cuerpos, quién opina sobre ellos, quién los toca y con quién compartimos nuestra vida sexual. Hablo de todas las formas posibles de vivir nuestros cuerpos libres de violencias.

Yo crecí en Colombia, un país de América Latina, la única región del mundo donde los embarazos y partos en niñas menores de 14 años siguen en aumento1.

A mis 12 o 13 años me encantaba (y todavía me encanta) el rock. Fui a mi primer concierto de Kraken, en el teatro Jorge Eliécer Gaitán. Obviamente, no fui sola ni con amigas: fui con mi primo, quince años mayor que yo, porque aún no tenía edad para cuidarme sola ni para ir a un concierto sin supervisión.

A esa misma edad, 2 de cada 100 niñas en la región fueron obligadas a parir2Niñas que aún necesitan permiso para salir de noche, hoy cargan con maternidades impuestas. Y aunque desde 2009 estos embarazos se reconocen como violencia sexual, seguimos viviendo en una región donde se les deja solas.

Mi primo era mi puerto seguro. No solo era mayor: también tenía experiencia, sabía cómo cuidarme. Tuve la fortuna de tenerlo en mi vida y de poder vivir experiencias increíbles que mis papás jamás me hubieran permitido sola, porque confiaban en él.

Fuimos a ver Iron Maiden, Kraken, salimos a bares, fiestas, road trips con Therion de fondo, mucho rock y más rock. Siempre le agradecí haber sido ese refugio. Pero con los años entendí el privilegio que eso implicaba: haber crecido en una región donde tantas niñas no tienen un puerto seguro, sino todo lo contrario. Donde las niñas forzadas a llevar a término embarazos producto de violencia sexual, en su mayoría, fueron abusadas por personas de su propio círculo de confianza, incluso miembros de su familia3.

Mientras yo tuve la fortuna de ir a conciertos, explorar mis gustos y empezar a entender mi identidad dentro de un círculo de confianza, siete niñas de mi misma edad en Ecuador estaban dando a luz. Y muchas de ellas no solo sufrieron violencia sexual, sino también violencia institucional, siendo criminalizadas por aborto. De acuerdo con Human Rights Watch, en 2021 el 12% de las personas criminalizadas por aborto eran menores de edad4.

Estoy segura de que todas las experiencias que viví con mi primo marcaron quién soy. La rebeldía del rock la abrazo hasta hoy en la forma en que entiendo mi trabajo, mi causa y mi vida. El rock me permitio crecer con referentes (en su mayoría de hombres) fuertes y disruptivos, que me enseñaron la importancia de construir mi propia narrativa. Con el tiempo tuve que ponerle un filtro de género, claro, pero sembraron en mí un deseo profundo de libertad. Una libertad que marcho cada 28S.

¿Por qué marcho el 28S?

Pero no la marcho por mí: la marcho por todas las niñas que vienen atrás. Porque nuestros cuerpos no deberían ser territorio de criminalización, leyes y violencias. Deberían ser territorios de identidad, gozo y amor.

Sé que, así como estas experiencias marcaron mi vida, los embarazos forzados marcan la vida de esas niñas: en su salud física, porque son embarazos de alto riesgo, en su salud mental, en sus proyectos de vida y en su bienestar económico5.

Muchas de ellas, incluso, crecerán en pobreza. Claro, si sobreviven, porque el riesgo de morir en el parto es cuatro veces mayor en una niña que en una mujer adulta6.

El 28 de septiembre y el 11 de octubre no son solo dos fechas en el calendario: son un mismo hilo que une el derecho de las mujeres y niñas a crecer sin miedo, con la libertad de decidir sobre sus cuerpos y sus vidas.

Porque cuando defendemos el derecho al aborto, también defendemos el derecho de cada niña a imaginar y construir un futuro propio. Defendemos el derecho de cada mujer y persona con capacidad de gestar a decidir su proyecto de vida.

Y para quienes se preocupan porque mi causa sea “difícil”, la verdad es que mi causa no es difícil: lo difícil son los números de las violencias que sufrimos, y que tantas personas sigan pensando que el problema es el aborto.

La verdad es que muchas personas no entienden cuál es el verdadero problema, y eso tiene que ver con la falta de información.

Por eso, desde Viva Futura creemos que la información basada en evidencia puede abrir los diálogos que tanto necesitamos: en las mesas donde se toman decisiones, para que las políticas públicas realmente protejan a las niñas (la descriminalización del aborto es necesaria), y también en las mesas familiares, para que todas las niñas sepan en qué personas adultas pueden confiar si están sufriendo alguna forma de violencia.

La información es poderosa. ¿Llevamos esta conversación a la mesa?

Feliz Día a todas las niñas: por infancias libres, rebeldes y seguras.

Lina López, Directora Viva Futura y activista por el derecho al aborto.

  1. Organización Panamericana de la Salud (OPS) et al., “Acelerar el progreso hacia la reducción del embarazo en la adolescencia en América Latina y el Caribe.” Informe de consulta técnica (29-30 agosto 2016, Washington, D.C., EE. UU.), disponible en: http://iris.paho.org/xmlui/bitstream/handle/123456789/34493/9789275119761-eng.pdf?sequence=1&isAllowed=y ↩︎
  2. Accelerating progress toward the reduction of adolescent pregnancy in Latin America and the Caribbean.
    Report of a technical consultation (Washington, D.C., USA, August 29-30, 2016) ↩︎ ↩︎
  3.  Organización Panamericana de la Salud (OPS) et al., “Acelerar el progreso hacia la reducción del embarazo en la adolescencia en América Latina y el Caribe.” Informe de consulta técnica (29-30 agosto 2016, Washington, D.C., EE. UU.), disponible en: http://iris.paho.org/xmlui/bitstream/handle/123456789/34493/9789275119761-eng.pdf?sequence=1&isAllowed=y ↩︎
  4. AbortionData.org, Ecuador, disponible en: https://www.abortiondata.org/ecuador/ ↩︎
  5. Son Niñas: Violaciones a los Derechos Reproductivos en América Latina y el Caribe. Centro de Derechos Reprodutivos, disponible en:https://www.ninasnomadres.org/alza-la-voz/wp-content/uploads/2020/07/fact-sheet-el-golpe.pdf ↩︎
  6. Maternal-perinatal morbidity and mortality associated with adolescent pregnancy in Latin America: Cross-sectional study
    Conde-Agudelo, Agustin et al.
    American Journal of Obstetrics & Gynecology, Volume 192, Issue 2, 342 – 349 ↩︎

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